divendres, 21 de novembre de 2014

Confieso, he sucumbido

El otro día hice algo inconscientemente: canté temas de Carlos Sadness. No tenía constancia que me las supiera, aunque podía sospechar porqué.

Nuestro road trip por la Toscana italiana. Tantas horas de coche, me obligaban a llenar el pendrive con MP3s variados y a gusto de todos. Mucho rockabilly y psychobilly podía saturar... Habían tantos gigas en ese pendrive, que el reproductor del coche no era capaz de crear la "biblioteca de medios" (como bien repetía la maldita voz en off). Una solución era reproducir de forma aleatoria. Consecuencia: siempre aparecían o The Beatles (discografía completa) o el melenas este.

Nunca pensé que lo haría publico, pero este tío mola. Tiene todos las papeletas para calificarlo de moñas, modernito, cursi, pánfilo, alternativo, chico Apolo... pero realmente hay que reconocer que el conjunto de toda su obra, es bueno.  Y para colmo colaboran tías que Dios mío!!!
Tiempo al tiempo


Y este solo por la chica http://youtu.be/UdF3BMp1n1U

Fdo. NoRocka

dilluns, 14 de juliol de 2014

Festival INSPIRA


Rocka me acaba de prometer que el año que viene nos lleva a Manuela y a mí.

dimarts, 7 de gener de 2014

Andorra, ¿modelo para armar?

El artículo escrito por Miguel Mora que El País publicó y rápidamente borró.

AndorrA-1
La corresponsalía en Francia tiene dos territorios anexos, como pasa con el Vaticano y San Marino en Italia: Andorra y Montecarlo. Estos cuatro minipaíses tienen una característica común: son paraísos fiscales, o al menos lo han sido durante largo tiempo. Pero Andorra y el Vaticano tienen mucho más en común de lo que parece. Por ejemplo, los dos son Estados confesionales, y sin fisco: sus ciudadanos son beatos y caritativos, pero no pagan impuestos, y el Estado a cambio promete ocuparse de ellos si la cosa va mal.
Si el papa es el rey del Vaticano y el co-rey de Vaticalia (con el presidente de la República italiana), el Obispo de la Seu de Urgell es el copríncipe de Andorra, a medias con el muy laico presidente de la República francesa, lo que complica un poco la melé. Pero el sello del Bisbe, que así le llaman los 77.000 andorranos censados (de ellos, casi la mitad son extranjeros o residentes bancarios), se nota mucho más fuertemente que el de Le Prèsident: en Andorra está prohibida la prostitución -tolerada en la Seu- y los casinos de azar, y aunque el Bisbe ha transigido ahora con la apertura de dos sex-shops, la casi única calle de Andorra la Vieja es una sucesión de bancos (Mora Bank, And Bank...) y de centros comerciales y tiendas de electrónica, tabaco y perfumes (Julia, sobre todo, un imperio con 21 establecimientos edificado por la señora Bonet).
Andorra es, en resumen, una pesadilla evasora y consumista tan obscena como la profusión de tiendas de recuerdos papales y sucursales del IOR que dominan la Via della Conciliazione, la arteria principal del paisito vaticaliano.
Paseando el otro día por esa limpísima, fascistoide e interminable calle peatonal andorrana que pertenece a una sola familia -al parecer en Andorra todo pertenece a cinco o seis familias de banqueros, contrabandistas de tabaco y / o vendedores de cachivaches y perfumes-, se me ocurrió la peregrina ocurrencia de pensar si no estarán España y Cataluña precipitándose, ahora que una parece que quiere ser un Estat soberano y la otra no quiere que lo sea, hacia este bonito modelo andorrano de sociedad con clases.
La verdad es que todo serían ventajas: en Andorra campan a sus anchas los turistas rusos y hay agencias especializadas en organizar excursiones para bajar a ver los partidos al Camp Nou; está rigurosamente prohibido pedir limosna y dormir en la calle para que no vengan los gitanos rumanos; los inmigrantes son explotados a conciencia y muchos son pagados en negro, aunque abonan un 5,5% de seguridad social pese a que no existe el Estado de Bienestar ni la protección de desempleo y hay copago sanitario; tenemos un partido de Gobierno único sin oposición que es centrista, demócrata, católico y de derechas sin complejos de toda la vida, como CiU y el PP; los empresarios pueden ingresar el dinero que ganan en bancos y cajas fiscalmente opacos y dominan el Estado sin la menor hipocresía gracias a la Constitución clerical redactada en los años noventa por las cinco o seis familias de banqueros, perfumeros y contrabandistas al mando de todas las operaciones.
Y, por si fuera poco, el país no tiene moneda propia pero acepta euros y rublos sin pestañear; no pertenece a la Unión Europea ni falta que le hace, y un Obispo con barretina aficionado a expoliar el arte sacro de Aragón copreside la jefatura del Estat, gracias a una Constitución que garantiza a la Iglesia Católica Romana "el ejercicio libre y público de sus actividades y el mantenimiento de las relaciones de colaboración especial con el Estado, de acuerdo con la tradición andorrana".

La cosa parece difícil de imitar, pero en peores garitas hemos hecho guardia, y la tentación pequeñista, ultranacionalista y catolicaza se sabe dónde empieza pero no dónde acaba.

En todo caso, como reto intelectual sería estimulante: ¿Aceptaría la Iglesia catalana la secesión si le dieran un buen cargo estatal al Bisbe de BCN? ¿Favorecerían las cinco o seis familias que cuentan en España y en Catalunya la implantación de este quasi perfecto modelo posfascista? ¿Cómo verían ERC y la intelligentsia progre culé y merengue darse constitucionalmente al capitalismo salvaje? ¿Aceptaría Francia tener otros vecinos así? ¿Acabarían los muy honrados y solidarios banqueros catalanes e hispanos dedicados a fomentar la evasión a gran escala y la abolición de la mendicidad y de las putas?

María Solá, una joven andorrana muy lista y muy crítica con su pequeño país -"somos muy superficiales y frívolos, nos gustan mucho los coches caros y la ropa de marca, y hacemos como que la crisis no ha llegado aquí"-, trabaja en la catedral de cristal -mezcla de parque temático, spa de lujo y decorado de Star Trek- edificada por un ampuloso arquitecto francés donde se encuentra el popular balneario Caldea y el muy selectivo centro de masajes Inuú.
Andorre-raquettes-BAL-2
Esta idea visionaria de las cinco o seis familias andorranas, que se erigió en los años noventa, sigue siendo hoy uno de los grandes reclamos de Andorra: agua termal entre montañas nevadas, jacuzzis al aire libre, oxígeno a raudales, y fuera de eso hay alcohol y colonia baratos, compras compulsivas, estaciones y pistas de esquí, neoliberalismo clerical de Estado, y muchos turistas rusos de perfil medio, que al parecer no disponen de suficiente polvo blanco y de bancos negros en su país.
A falta de Eurovegas, he ahí un proyecto de futuro para la España eterna que se desangra y la Catalunya incomprendida. Marca Andorra.

dilluns, 30 de desembre de 2013

dilluns, 16 de desembre de 2013

Correspondencia privada


Para Clove y Rocka,
lectores de Ulises.

Un artículo escrito por nuestro admirado Jordi LLovet.

D’epistolaris d’escriptors n’hi ha de tota mena, però allò més habitual és que decebin. La correspondència de Mallarmé, per exemple, és plena de càlculs econòmics per mirar de fer possible el seu projecte del Livre, amb majúscula. La de Proust és estranyament avorrida i iterativa, amb escasses pàgines en què esclati el seu geni al mateix nivell que a La Recherche. El fet és que els escriptors parlen massa sovint, a les seves cartes, dels afers comercials lligats a l’edició dels seus llibres; i rarament aporten cap novetat a tot el que han deixat per escrit en un altre gènere: la novel·la o la poesia.
Ara ens arriba una perfecta, magnífica edició antològica de les cartes de James Joyce (de 1901 a 1940), a càrrec de Dídac Pujol: James Joyce, Cartes. Antologia, Santa Coloma de Queralt, Obrador Edèndum, 2013. La traducció és molt bona, el pròleg també, la tria és equànime, i hi ha molt bons índex i bibliografia. Però allò millor d’aquesta antologia és el fet que l’autor de l’edició no hagi descartat, ans al contrari, les cartes en què Joyce esbravava la seva sexualitat assedegada quan passava una temporada lluny de la seva amiga, després companya, molt més tard muller: Nora Barnacle.
Fóra avinent parlar de les cartes que envia als seus editors (per exemple, sobre les dificultats que va tenir per publicar un dels millors reculls de narracions del segle XX, Dubliners), de la seva crítica del folklore i del nacionalisme de la Irlanda dependent (“L’Irish Independent és realment horrorós; no he pogut llegir cap de les nadales cèltiques...”) i d’altres aspectes que surten en aquest llibre incomparable. Però el millor és trobar-hi el Joyce guarro, el Joyce marrano, el Joyce que escriu procacitats desmesurades (totes ho són). Les cartes que parlen d’això van ser escrupolosament obviades pels primers editors de la correspondència de Joyce, potser perquè encara vivia algun dels seus fills. Amb els anys, tant als anglesos com a les llengües de traducció va aflorar la rotunda veritat del llenguatge de Joyce adreçat a Nora Barnacle. El 2 de desembre de 1909, per exemple, li escriu: “El meu amor per tu em permet pregar a l’esperit de la bellesa eterna i de la tendresa que s’emmirallen en els teus ulls o posar-te a sota meu amb la teva panxa tan suau i follar-te per darrere, com un porc que munta una truja, glorificant-me en la pudor i en la suor que t’emana del cul [...], o bé capicular-nos notant com els teus dits em toquen i fan pessigolles als collons o estàs clavada amb mi per darrere i els teus llavis calents em mamen la cigala mentre tinc el cap falcat entre les teves cuixes grasses [...] i la meva llengua llepa voraçment el teu cony vermell i pudent”. I el 8 de desembre del mateix any: “Dius que quan torni me la mamaràs i que vols que et llepi el cony, petita canalla depravada. Espero que em sorprenguis alguna hora quan dormi vestit, t’abalancis sobre mi amb l’escalfor d’una puta, a poc a poc em descordis botó rere botó de la bragueta i lentament agafis la titola grossa del teu amant [és cert que la tenia enorme; m’ho va dir el seu nét], l’encerclis amb la teva boca humida i la mamis fins que es faci més grossa i més dura i s’escorri a la teva boca”. Com se l’estimava!, hem de concloure. És clar que Joyce, prudent, li havia dit dies abans: “¿T’he escandalitzat per les coses porques que t’he escrit? Potser penses que el meu amor és una cosa bruta. Ho és, estimada, en certs moments”. Però el cert és que un llenguatge com aquest no es troba ni a les pàgines més obscenes de l’Ulisses.
I és així, lectors: per a Joyce l’amor també era una cosa bruta, com ho és per a la majoria dels humans, els d’avui i els de fa cent anys i els de en fa dos mil, com llegim a la poesia eròtica romana. Els escriptors catalans, és cert, són més decorosos, o, almenys, no han deixat un epistolari amb expressions tan erectes com les que llegireu en aquesta correspondència. Per exemple, no em puc afigurar Salvador Espriu escrivint coses d’aquesta llei, encara que espero que, amb el dineral que s’ha destinat a celebrar el seu centenari, un estudiant becat trobi, en un o altre bagul, cartes encara més porques que les de Joyce del nostre gran poeta nacional: això li daria una dimensió més humana i menys pura que la que ens ha estat presentada per al nostre mortal avorriment.



El futuro


dijous, 5 de desembre de 2013

Fum Fum Fum


Nymphomaniac de Lars von Trier se estrena el día de Navidad.

(Esto no encierra ironía)

Ya tenemos plan para la noche del 25 de diciembre.